004. Maestra de adolescentes
Al ver tu cuerpo esbelto
cada día,
cubierto de frescura, aún
tan joven,
henchido de lujuria y de
armonía,
figura que imagina quien te
mira.
Tus manos que deleitan
movimientos,
en el aire sereno, que rodea
tu imagen y se aparta y deja
sitio,
a tu cuerpo voluptuoso
cuando pasa
airoso,cargado de lujuria de la clase.
airoso,cargado de lujuria de la clase.
Lujuria, al fin, en todas
partes.
Caminas, sí, descalza entre
algodones,
envuelta en mil clamores que
te llaman,
y dicen que te esperan en el
baile,
baile de ese cuerpo con
el aire,
aire que te adora y que te
abraza,
¡Ay!...te abraza y no te
suelta allá en la clase.
Son treinta aniversarios ya
cumplidos,
son treinta adolescentes que
te miran,
espían tu figura y se
abandonan,
a ciegos pensamientos
pubescentes,
si mueves tu cintura
ingenuamente,
si escribes con tu mano al
dar la clase,
si emana tu perfume cuando
pasas.
Tu cuerpo hecho girones y de
espaldas,
revuelve en el aire sus
deseos,
deseos pubescentes de lujuria,
deseos pubescentes de lujuria,
lujuria en todas partes de
zagales.
Ismael Martínez García. 14
de abril de 2014
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