658. TORMENTA DE PRIMAVERA
El cielo,
para que resalten
se atavia con traje negro.
El sol, por un instante, ilumina aquel encuentro;
refulgen blancas las flores
sobre el fondo
adverso.
Todo desapareció
tras un fugaz estruendo;
tras un fugaz estruendo;
se delcolgaron las nubes,
rotas, que las abrieron;
y por las calles corrió
la belleza en un momento.
Los pétalos de las flores
ya no están en el cerezo.
Las tres de la tarde, el cielo nublado, casi de color negro, cuando se abren paso los rayos de sol, que durante breve tiempo iluminan el
traje blanco del cerezo. Momento interrumpido por el estruendo de un trueno que
abre las nubes en aguacero. Corren calle abajo los pétalos con la avenida.
Ismael Martínez Poeta en El Paraíso a 30 de marzo de 2019