006. LA CONCIENCIA, LUZ Y VOZ
Despierto y me veo
consciente,
vivo en sueños hilvanando,
pienso si estaré soñando
los versos que de repente
van de mi alma emanando.
Siempre en posición de
altura
reitera en juzgar mi moral:
"esto bien, aquello mal",
me persigue en la ventura,
sin igual.
Miro hacia el entendimiento
y hallo lo que voy buscando,
urdimbre que va enredando
la trama del pensamiento,
y en mi ordenando.
Comprueba mis intenciones,
fiel preludio de los hechos;
vigila mis desconsuelos,
los convierte en sus
desvelos
y en más enredos.
Se oculta cuando me duermo,
fiel conciencia desgajada,
que espera sin decir nada,
como la paz del enfermo,
arrinconada.
Voy de frente y muy directo,
me dirijo a su mirada,
soy honesto, por supuesto,
ella siempre está a la
espalda.
Ahora protesto.
Leal conciencia no
adquirida,
que al hombre muestra su
deber,
pura esencia razonada,
que acumula en su saber:
"todo, o nada".
Conciencia moral vigente,
razón práctica en si misma,
juez interior que en el
hombre,
aspira a no ser vista:
"Dios presente".
En situación corrompida,
de falsedad arraigada,
y veracidad ausente,
se propaga eternamente,
en larga vida.
Mentira consigo misma,
buscada constantemente,
lo que en si parezca malo,
se purifica al instante:
"de repente".
"de repente".
Ismael Martínez García.
Poeta
Marzo 2014
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