sábado, 30 de junio de 2018
646. DEDOS DE LA MANO
Los cinco ensortijados
el primero, del revés, viste de seda,
los otros cuatro, apocados.
Engreído y burgués se reconforta
acostado sobre una alforja el inglés
mirando a los pies de la cama.
Sobre el lecho raído
airados los ojos, en blanco,
gime y se derrite su mal fario.
Los cinco y una dama
en la misma cama, de madera de ciprés;
uno sentado, cuatro de pie,
unidos en la misma mano;
todos con haz y envés,
como hojas de castaño
Ismael Martínez. Poeta en El Paraíso a 1 de julio de 2018
645. CÚMULOS DE LA MAÑANA
Son como manto de espuma
en las alturas,
su cara...
el semblante de tantas caras,
el cuerpo...
la figura de cualquier cuerpo;
de peso ligero y forma cambiante,
paso lento alterable y aliento fresco
que lava la cara del valle.
Tamizan la luz, dan sombra
y vida a los canchales;
coquetean en el cielo
con el astro padre:
luz arriba, bruma abajo,
alhaja del verde pasto en el verano;
ingenuas y atrevidas besan
en julio la flor de mayo.
Su presencia niega el raso
y amarga los placeres del estío.
Ismael Martínez. Poeta en El Paraíso a 1 de julio de 2018
Cúmulos: conjunto de nubes propias del verano
viernes, 29 de junio de 2018
644. DESHONRADO EL CUERPO
Imagen de Michael Cheval (Tangoalatardecer)
Preludio...con premeditada alevosía...
Bebe en copa de oro al amor novel,
acaricia con las yemas de los dedos su tersura
en la tibia desnudez del cuerpo entero
Inexperto...
Tensa los poros ante el osado gesto
y enciende la llama del sonrojo
que delata su bisoña dejadez
El fruto prohibido...
Respira la esencia del óleo nuevo
y apura con ahínco su osadía
sin piedad de la carne seducida
Solo las golondrinas serán testigos...
Guardará para siempre en el recuerdo
el gemir del cuerpo enaltecido
y el latido de la carne en el litigio
Deshonrado el cuerpo, queda un vacío en el alma.
Ismael Martínez. Poeta en El Paraíso a 29 y 30 de junio de 2018
A tí que junio te fue negado, aún te recuerdan las hortensias al florecer
miércoles, 20 de junio de 2018
643. MOSAICO DE AZABACHE
A los pies de mis ojos vela
un mosaico negro de azabache;
acuna los sueños en un vacío
de aire imperturbable.
A los pies de mis ojos duerme
una estrella que es lucero.
late la carne ungida
Entre sus labios mora
el calor húmedo del aliento,
que desvela los sueños
con el parto de la aurora.
Presto llega el alboreo a inundar
de luz cálida la alcoba.
Despierta la vida altiva
y respira la esencia, aún fresca,
de las rosas.
de las rosas.
A mi padre, Ismael, el día de su onomástica
Inspirada en el al alba del 17 de junio en Degaña, al abrir la
ventana de la habitación y ver el tejadillo de pizarra
Ismael Martínez en El Paraíso (17 de junio) y Oviedo (19 y
20 de junio de 2018)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



