Lucir melena
de vieja en
cuerpo maduro,
andar
inseguro, conforme
y la cara serena.
Te acercas al horizonte y dejas señal
de la vida
en cada huella.
Segura tú,
inseguro el paso.
Contempla el
cielo, de raso, tu vivir.
Primero la
frente, luego el perfil;
ahora el
dorso, haz y envés;
anverso y
reverso, juventud y vejez;
el cuerpo
camina y se aleja, con presteza.
Mis ojos, que
miran, ya no lo ven;
se van apagando luces en cada andén.
Ismael
Martínez. Poeta en El Paraíso a 23 de diciembre de 2019