sábado, 16 de septiembre de 2017

635. EL JARDÍN DE LA FELICIDAD




Su ausencia oprime al corazón
que yace desgarrado. Un mal rato
deja paso al desaliento,
otro más al desamparo.
La felicidad solo es un flash soñado
desde el túnel oscuro y frío de la vida,
con una ventana estrecha
a un jardín idealizado.
Allí mora la esperanza de salir,
el deseo de respirar el aire de las rosas,
de oler la flor de azahar,
de oír trinar a jilgueros
y ver volar a mariposas, de flor en flor;
de caminar descalzo por la hierba
acariciando los dorados rayos del sol.
Su ausencia justifica el existir;
la presencia empalaga y provoca hastío.
No hay felicidad en el jardín,
sino dentro de este túnel oscuro y frío.


Ismael Martínez. Poeta en El Paraíso a 16 de septiembre de 2017

viernes, 15 de septiembre de 2017

634. VIENTRE



Sobre su vientre plano
la mano pausa su presencia;
cinco yemas y una palma
obtienen con abulia su calor.
Con un gesto generoso, dona
la bella flor su dulzura,
que brota de su interior equilibrado
en forma de rubor.

Cuando se ausente la ardentía,
frías las yemas, gélida la palma,
buscará con apremio la razón
su ánima; la mano llorará
la pérdida; el vientre amado
ya no volverá; solo quedará
su ausencia en el presente.
Ya la presencia es pasado.



Ismael Martínez García. Poeta en El Paraíso a 15 de septiembre de 2017

633. CLAMOR DE ALBA



Si vieras desde el suelo
el reverso amargo de los pies.
Si en el fondo del espejo,
el reflejo te contase mil mentiras,
¿qué pensarías, Amor?

Si se apagase la luz en lejanía,
y los ojos ya no pudiesen ver.
Si el silencio atronase los oídos,
con dulces cantos de sirena,
¿adónde mirarías?

Calza alas de álgida escarcha
y ven volando, Amada mía.
Si te vieras derrotada en las tinieblas,
la carne ya vencida... persevera.

Si  supieras, Amada,
cuán cerca está el clamor del alba.


Ismael Martínez García. Poeta en El Paraíso a 15 de septiembre de 2017.
Aún vives en mí.

sábado, 9 de septiembre de 2017

632. CUANDO SONRÍES



Porque Rosa es flor y espinas
y Melisa  sombra y sol

Cuando sonríes, Amada,
tu cara es luz entera
y bálsamo tu presencia

Como la flor de pascua,
haces del frío color
y del vacío henchido

Azalea y Acacia
esencia son
y bálsamo tu presencia

Amargo trago
el de Genciana,
confite dulce el blanco Anís

Cuando sonríes, Amada,
tu cara es alma bella
y tu cuerpo balsamera.



Ismael Martínez. Poeta en El Paraíso a 10 de septiembre de 2017