lunes, 25 de abril de 2016

516. AROMAS




516. AROMAS

Ingenua rosa adormecida;
sobre el mármol gris su encanto;
frío tino se aproxima
sigiloso, sosegado.

Su cuerpo punta y filo
su cara suave tacto, tiento fino;
el orgullo erguido; alta
la sonrisa, en vilo.

Ingenua rosa reposada
sobre un manto gris y blanco;
mil aromas da la vida,
mil entregas a los campos
ya dormida, eterna flor.


Ismael Martínez. Poeta en Nava a 26 de abril de 2016

515. LLUVIA





Ilustración de Carla Bebini



515. LLUVIA

Velarán tus ojos las estrellas, amor mío
ataviadas de besos en flor.
Tentarán tus labios la humedad del rocío
en el engalanado amanecer de piedra.
Trova el río, en un rodeo
lento y frío, pasa el agua sigilosa
añorando tu calor.
Tenue losa insustancial,
llora, gime, lagrimea,
cae del cielo hasta la tierra.
Leve manto de humedad, más que sereno
corre al río en un cantar.
Ya inunda el petricor las atalayas.
Tus labios en flor sobre las plantas
amor mío
no paran de besar.
Ya corre el agua al río
a mi pesar.


Ismael Martínez. Poeta en Nava a 26 de abril de 2016


martes, 19 de abril de 2016

514. VENTE AL CIELO






514. VENTE AL CIELO

De un ahogado amanecer
se escurrió un suspiro de ella,
bella estrella que ilumina
mis noches de placer.

Viste la luna aparente
un tul de seda prestado,
de color verde azulado
se engalana eternamente.

Ojos claros de niñez
y agua fresca en los olivos,
que en la higuera brotan higos
y en su vientre madurez

Llegará luego el olvido
al reinar la vieja aurora,
la juventud ya señora
se convierte en sabia viva

Yo que te rondo, te pido
estar a solas contigo:
vente al cielo, dulce amor.

Ciego el sol cuando te miro, sordo el viento a tus suspiros: vente al cielo, dulce amor.
Ismael Martínez. Poeta en El Paraíso, 23 de marzo, 18 de abril de 2016


domingo, 17 de abril de 2016

513. RESPIRA AIRE RELENTE






513. RESPIRA AIRE RELENTE


Se agarra a un filo dorado
el cuerpo doliente;
respira aire relente
el pulmón ahogado.

La vida llora un lamento,
brota del alma un gemido;
se corre un velo tupido
en el aposento.

Refleja el torso herido
la tenue luz de poniente;
los ojos hablan sin ruido,
el miedo, al lado, presente.

Respira el aire un suspiro
velando al cuerpo yacente.



Ismael Martínez. Poeta en El Paraíso a 17 de abril de 2016