jueves, 24 de septiembre de 2015

468. SIN DEJAR APENAS HUELLA








468. SIN DEJAR APENAS HUELLA


Por la orillita descalza pasó ágil la vida entera
de puntillas caminando sin pisar apenas tierra
Leve huella la que perfila su hollar,
efímera marca de una vida pasajera.
Pronto el viento la borrará con su goma de borrar
y luego la cubrirá el mar con aromas de agua y sal.




Por la orillita descalza pasó la vida, sin dejar apenas huella 

Ismael Martínez. Poeta en Nava a 24 de septiembre de 2015

miércoles, 23 de septiembre de 2015

467 LÚGUBRE CORAZÓN







467 LÚGUBRE CORAZÓN


Lúgubre el corazón que llama necia a la hermosura
y reniega de la ternura sin aparente razón.
Sombría vereda la de la escueta vida en vela
ausente la esencia de la flor de la alegría,
la que llega sin bienvenida entre luces de neón
y se va sin despedirse burlando las sombras del día.

Claro fulgor de aliento el de las tinieblas,
que aclama con la dulce voz de las ninfas;
no vayas tras de ellas, espera tu momento,
como espera la vela, del viento, que la lleve a lejanía
y la deje en alta mar,
y él que la puede llevar, se pierde en el firmamento.
Pobre vela, meciéndose en el agua, oscilando sin cesar.


Ismael Martínez. Poeta en Nava a 24 de septiembre de 2015





466. ALTIVA







466. ALTIVA

Altiva y pétrea sencillez de iris dorados;
figura que en la lontananza se desdibuja
en una silueta de cándida dulzura,
y plena madurez

Bajo sus pies, hundidas las manos,
ciegos los ojos, blanca la piel;
solo el corazón destronado la ve,
aunque ahora esté
varado entre guijarros.

De plateada palidez, muy recatada
espera la niña sentada en la niñez
y unge sus labios con dulce aroma de pétalos de miel
mientras recrea los delirios soñados
los que no pudieron ser.



Levanta ya tu voz de bronce a los humanos

Ismael Martínez. Poeta en Nava a 23 de septiembre de 2015

viernes, 18 de septiembre de 2015

465. SE MURIÓ LA MUERTE






465. SE MURIÓ LA MUERTE

Será blanca la muerte
porque blanco fue el amor.

Cuando se ausente el sol,
 ¡quién pudiera!
...sin ojos, leer sus ojos,
...sin boca, besar sus labios,
...sin manos, tentar su piel,
sin aliento, alentar.

Siempre recordaré su vientre
como un cielo rojo.

Porque la venciste, se murió;
se murió la muerte amarga y triste;
sobre una flor blanca de loto
la muerte, se murió.


Ismael Martínez. Poeta en El Paraíso a 19 de septiembre de 2015

jueves, 17 de septiembre de 2015

469. EL JUEGO DEL AMOR






469. EL JUEGO DEL AMOR

A lomos de una quimera
se excita la carne viva;
los cascos a la deriva
de una estrella prisionera.

Caballos de fuego arriban
trotando  en la torrentera,
y en la raya les espera
una espada vengativa.

Agua de flores para el amor
beben a sorbos dos rayos rojos
que en tu mirada brillan.

Rompe con lanzas la noche
las olas amargas del desamor
que mis labios liban.


Ismael Martínez. Poeta en Nava a 18 de septiembre de 2015



domingo, 13 de septiembre de 2015

464. LA HERIDA








464. LA HERIDA

Se ocultó de la lluvia
un pretendido proyecto de injuria
en el distinguido porche del alma.

Hoy soy pregonero
de una herida abierta
que arroja la voz del cuerpo,
gime vida y exhala calma.
(en el umbral incómodo de la súplica)

¡Qué seré mañana!,
sino una extinta llaga,
casi muerta,
en un callejón sin salida.


Ismael Martínez. Poeta en El Paraíso a 13 de septiembre de 2015

463. SILENCIO EXTRAÑO








463. SILENCIO EXTRAÑO

Duerme la noche en un silencio extraño,
en un trémulo palpitar;
se agita, aún viva, la carne en trance
y al viento grita el efímero cuerpo entero
presumiendo la pronta vanidad.

Se aquietan los flujos del devenir
en un cauce manso que fluye
añorando paz.


Transitan los dulces ojos
del agua de cristal
labrando su paso por la rivera.


Arduo camino, horadado
en la soledad postrera
para unos iris que tiemblan
buscando el sino entre las tinieblas.


¿Con qué ojos veremos la luz en la póstuma oscuridad?


Ismael Martínez. Poeta en El Paraíso a 13 de septiembre de 2015



sábado, 12 de septiembre de 2015

462. EPÍLOGO





462. EPÍLOGO

Prendida de la espinera
soñaba la humilde rosa
que se vestía de seda:
blanca y roja carmesí.

¡Ay, quién pudiera contemplar,
eternamente así,
tan bella estela!

Al pronunciar su nombre
se escuchó una voz quimera,
se abrió en el aire una brecha
y brotó por el agujero
el silencio del mundo entero.
¿Adonde?
Brotó el silencio afuera
veloz como una flecha.

Se entrecortó el aliento;
la noche cubrió de sombras
su misterio: un epílogo cierto
se apoderó de mí.


A veces la sombra es la única luz que ven nuestros ojos.

Ismael Martínez. Poeta en El Paraíso a 12 de septiembre de 2015

sábado, 5 de septiembre de 2015

461. VIENTRE FECUNDO





461. VIENTRE FECUNDO

Vientre fecundo, madre fiel
que anhela la existencia futura
de un alma nueva, cándida criatura;
espera de ella la savia, él.

Imploras tu despertar corazón;
el aliento de mil besos y al nacer llorar;
sentir el encanto de sus brazos al amar
y en la boca el dulce néctar del pezón.

Vigor salubre el que arrastra su nombre
a los cardos;
vivir entre penas antes de morir;
abrir los ojos a la lumbre, abrir
y ver la luz pasearse en el horizonte.


El fiel, solo es fiel cuando mira al cielo, y casi nunca lo puede mirar.
¿Quién pone más sobre la balanza?

Ismael Martínez. Poeta en El Paraíso a 6 de septiembre de 2015

460. EN EL HORIZONTE






460. EN EL HORIZONTE


En el horizonte el mar...
el mar, el mar por doquiera;
en el horizonte esperan agua y sal,
derramados entre la arena.

Ya vienen por lontananza,
los viejos vientos del mar,
que llegan a descargar
las penas de sus andanzas.


No soy marinero, no soy pescador,
soy el dueño de tu amor...
y te quiero.

En el horizonte, el mar...
el sol y el mar por doquiera;
 derramados agua y sal
en el horizonte esperan
en un inmenso arenal.


 Ismael Martínez. Poeta en El Paraíso a 5 de septiembre de 2015

miércoles, 2 de septiembre de 2015

459. SOLEDAD





459. SOLEDAD

Ristras de soledad rondan tu alcoba,
compañera;
en el marco del espejo, una arista
de caoba
pronuncia un nombre triste.

Para ti, mi señora, borda la aurora
una enagua de luz cálida.
La cara de cera, pálida, el semblante sereno
de esposa que pisa firme en su terreno.
Todos a tus pies, mujer de porcelana.
Ya deja su huella el tiempo
entre cana y cana.


Ismael Martínez. Poeta en Gascona a 2 de septiembre de 2015

martes, 1 de septiembre de 2015

458. MARISÉ






458. MARISÉ


De tu nombre se fueron
tres letras, tres;
a las tres se marcharon,
quisieron irse a las tres.

Se quedó el aroma
que aún se puede oler;
se quedó el rumor,
se quedó a las tres.

Primero se fue la e,
nunca dijo por qué;
la ese marchó después,
siempre quiso saber;
al final lo hizo la i,
estaba loca por vivir.

De tu nombre se fueron
tres letras, tres;
y otras tres se quedaron,
¡qué inmenso tu nombre es!

Se quedó el aroma
que yo pude oler;
y el color de las olas,
que mis ojos ven;
aún persiste el rumor,
aún, después de las tres.



De tu nombre, Marisé, siempre quedará el rumor de las olas.

Ismael Martínez. Poeta en Gascona a 1 y 2 de septiembre de 2015


457. YO QUIERO SER






457. YO QUIERO SER

Al calor de un sol cansado
tibia desnudez
se entrega, la primera vez,
a unos misteriosos rayos.

La sombra de mis ciegos ojos
ve los soles rojos sobre tu piel,
dorándote,
y tú dejándote querer.

Pálida tez voluptuosa
en la hierba tendida,
supino, mirando arriba;
y en la boca una rosa roja,
besándote.


y yo mirando, sufriendo y queriendo ser un rayo sobre tu piel y una rosa en tu boca. Rojos tienen que ser.

Ismael Martínez. Poeta en Gascona a 1 de septiembre de 2015