002. Estabas caminando sobre el mar
Miro al mar,… desde mi atalaya lo miro,
miro al mar,… desde mi atalaya lo admiro
y a las olas, verdes olas tranquilas que no son,
que se mecen presumidas en la orilla de la playa,
en cortejo pretendido con la arena cálida,
dorada compañía que
se anhela con tesón.
Nace el tiempo de crepúsculo en el día,
con luz tenue que recrea fantasias,
en la fría mañana
que no fresca,
estaría yo creyendo que no es cierta
mi osadía ,de verte caminando tan apuesta,
en la cresta de las olas que es mentira
y no existen sino en la mente mía.
¡Ay!...Te fuiste de repente y no te veo,
despiértame Morfeo, que deseo que este sueño
aún sin dueño, a quien poder culpar
yo de no estar, en la atalaya junto al mar,
mirándola en la fría madrugada
y viéndola de lejos sobre el agua.
Me acerco hasta la playa quiero ver,
si vas sobre las olas caminando.
Me asomo al altozano y miro al mar
y al agua que contigo está jugando.
Y tu sobre las olas que no son,
caminas alejándote en la costa.
Y yo que miope estoy de nacimiento,
te advierto desde lejos navegando,
y quedo muy tranquilo porque vi,
que estabas en el mar de madrugada.
Ismael Martínez García
11 de abril de 2014


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