085. QUISE VER A LAS ESTRELLAS
Quise ver a las estrellas
que están colgadas del cielo,
subí despacio, en silencio,
por ese camino estrecho.
Iba pausado pensando
cuántos por aquí pasaron,
qué penosa penitencia,
para llegar hasta el alto.
Hay tramos de este sendero
que están cubiertos de espino
que arañan las pieles claras
cuando te arrastra el destino.
Y allí yo encontré prendido
un trozo de tu vestido,
el que yo mismo te puse
para emprender este viaje.
Más adelante, entre el barro,
hallé tus zapatos blancos,
al caminar los perdiste
y vas con los pies descalzos.
Y así llegué a las estrellas
que son astros, son luceros,
y quise hablar con ellas,
pero ellas no quisieron.
Desde allí miré a lo lejos
para ver si te veía,
y vi tu vestido blanco
paseándose por la orilla.
Y tu cara tan serena
con ojos claros mirando,
mirando hacia nuestra casa,
para ver si nos veías.
En tus mejillas tenías
una lágrima prendida,
y ya no pude ver más,
los ojos se me nublaron,
de lamento y de sollozo,
de llanto y corazón roto.
Quise ver a las estrellas
que están colgadas del cielo,
subí a verlas en silencio,
por ese camino estrecho.
Ismael Martínez García. Poeta El exilio a 18 de agosto de 2014