162. HAY UNA ALFOMBRA, MADRE
Madre, bajan del cielo y se posan en el suelo
allí se quedan dormidas, que parecen un misterio dormiditas en un sueño dormidas en bellos sueños) ()
dormidas se quedan, madre, dormidas hasta muy tarde
Hay una alfombra, madre, posada sobre la calle en el camino del parque
dorada, como de oro, tejida con hilo de aire
Vamos descalzos, hijo, a la fuente del estanque
a pisar sobre la alfombra, que aún no ha pisado nadie
con dos cántaros de agua, para beber esta noche
suave, como de seda, fresca como de escarcha
Llueve tan lentamente sobre la alfombra del suelo y su velo
que parece que es rocío, que baja y yo no lo veo,
que parece de rocío, recién posado en el suelo
Y huele a perfume, madre, en el camino del parque
de las hojas que del cielo, se han caído esta tarde
Madre, bajan del cielo y se posan en el suelo
allí se quedan dormidas, que parecen un misterio
Hay una alfombra, madre, posada sobre la calle
dorada, como de oro, tejida con hilo de aire
Vamos descalzos, hijo, a la fuente del estanque
a pisar sobre la alfombra, que aún no ha pisado nadie
con dos cántaros de agua, para beber esta noche
suave, de seda suave, fresca de escarcha fresca
Llueve tan lentamente sobre la alfombra del suelo
que parece que es rocío, que baja y yo no lo veo,
Y huele a perfume, madre, en el camino del parque
de las hojas que del cielo, se han caído esta tarde