005. La Huerta de verde manto
Verde manto en alfombra
convertido
y a mis pies tendido,
de mullido tacto por el que
caminan los cinco sentidos;
con cien leños erguidos y en
sus ramas,
otros tantos nidos de
avecillas en matutino alborozo,
que legitiman su presencia
en los píos y gorjeos
de sus animados cánticos y
gozos,
en continuos y alegres
diálogos de sordos.
Huerta donde paseo y, que
como a nadie veo
siento en mi una extraña
soledad nunca imaginada,
de la que puedo afirmar que
su desamparo no es cierto.
¡No está solo el jardín!,
que está plenamente
acompañado.
Incierta soledad, que no es tal,
si lo es de mil trinos acompasada.
Verde manto que paseo de
madrugada
con los pies descalzos sobre
el húmedo rocío,
aún dormida en sueños la
mañana,
de eterna noche no
despertada;
y en ella respiro el aire,
fragancia de verjel
que me ofrece cuando paso,
una y mil veces.
Puro aire de volátiles
esencias,
de múltiples olores
diferentes,
olor a frescura fresca
permanente,
olor a aire, solo a aire
huele.
Huerta que a mediodía, sabe
a sopor
y a sombra en el estío, y a
humedad y a frío
que en invierno congela,
la pura brisa que respiro.
Huerta que por las noches se
inunda
de renegrido aroma de monte
oscuro,
y luz imposible y ciega,
luz de luciérnaga encendida,
luz que no alumbra la senda.
¡Oh huerta!.., recuerdo de
quien te hizo y quien te quiso;
aquél que tanto te dio y de
ti todo recibió,
puro amor, puro y
correspondido.
Caminando tras de sí escuche cien veces
lo que pensaba soñando:
"mi vida por dormir
eternamente,
bajo tu verde campo".
Quien trajo vida a este
yermo barcial,
y aunque el mismo nombre te
visita años después,
no es el mismo pie descalzo
el que te pisa;
no son los mismos ojos
claros, quienes te miran
añorando el tiempo pasado,
el de ayer.
No es el mismo, el que antes
fue.
Algún día volverá a dormir
eternamente
bajo tu manto verde,
hoy ausente.
Ismael Martínez Rodríguez,
nacido el 17-06-1929 y fallecido el 01-06-2003, creó y
cultivo una hermosa huerta en su domicilio de Lieres.Paseó y disfrutó de
aquella huerta durante 33 años. En muchas ocasiones, caminando
a su lado le oí decir que le gustaría descansar allí una vez
fallecido, para gozar de ella eternamente.
aquella huerta durante 33 años. En muchas ocasiones, caminando
a su lado le oí decir que le gustaría descansar allí una vez
fallecido, para gozar de ella eternamente.
Ismael Martínez García
Abril 2014
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