martes, 31 de julio de 2018

652. IRÓNICA LA VEJEZ






Si en la vejez el cuerpo declina
y en su declinar sigue siendo Ser...
Si al tiempo se sublima el alma
y en el elogio se enaltece...
Qué cuestión es la vejez,
que aún con el cuerpo maltrecho
hila la vida en calma.


Irónica es la vejez que parece ser lo que no es. Vivimos en la quimera de la eterna juventud. Pagamos con oro el humilde mosto y despreciamos el buen vino.

Ismael Martínez. Poeta entre las flores del estío, a 1 de agosto de 2018

domingo, 22 de julio de 2018

651. EN LA PLENITUD DE JULIO






Es el alba línea pulcra
de divina probidad.
En la rama del castaño
prima la vida curva,
la que comba el vientre
al deseo carnal,
soslayando la virtud celeste.


En julio, los castaños están preñados de flor y henchidos de aromas.
Ismael Martínez. Poeta en El Paraíso a 22 de julio de 2018

sábado, 14 de julio de 2018

650. CAMPOS DE CASTILLA






Campiña colmada en mies:
un mar de grano mece
las espigas ya sin flor.
Hirsutos campos
holgados de albero, 
que amasáis la vida con desvelo.
Ya suspira el estío
henchido en gozo
por entre los ágiles surcos
del laboreo


Ismael Martínez. Poeta en El Paraíso a 14 de julio de 2018



jueves, 12 de julio de 2018

649. VIVIR



De la vida, el vivir orillando recuerdos
en una ribera de luces añil.
De la muerte, la suerte de no estar allí
en señalado momento.
Busco el aliento que yo respiré
en la concha dorada de un humilde vientre.
En bandeja de plata sellar una alianza
con las mil noches blancas.
Se va el existir en sitial placentero,
a galope de jaca se aleja de mí.

La vida es una trituradora de si misma. Cada instante fagocita al anterior. La muerte es la pérdida de conexión entre dos instantes.
Ismael Martínez. Poeta entre las flores del estío a 12 de julio de 2018

martes, 10 de julio de 2018

648. TRASPIÉS



Con acomodado paso y tacón de aguja
camina la estilizada figura al raso.
No hay ventura más adversa
que la comedia de un traspiés;
el acto colmado de sonrojo
tinta la cara primero
y recibe al calor después.
Giran los ojos en derredor
y escudriñan el horizonte.
¡Qué desdicha si la han visto!
queda herido el palmarés
cual azotes de Calvario
en el torso de Cristo.
Si no hay luz, no hay ojo,
se quedará el cuerpo cojo,
sin bochorno ni ardentía.
Con pulso trémulo y brazo cavernario
hila la vejez sobre una rueca
el sutil relato de la bisoñez.


Todos hemos sufrido algún traspiés. Mirar alrededor a ver si ha sido contemplado es nuestra primera reacción. El dolor viene después con menor repercusión. En la juventud todo es quimera.
Ismael Martínez. Poeta entre las flores del estío a 10 de julio de 2018



viernes, 6 de julio de 2018

647. COSTA DEL AMOR





A la costa del amor
arriba mi velero envuelto
en aura de fuego;
la luz tamizada da frescura
y alivia la ardentía de los ojos.
Un hálito azul
en modo permanente
transforma el cuerpo
a masa celestial
de infinita ligereza,
como páramo yermo
en noche de invierno,
vacío de lo sustancial
salvo su dignidad inherente.
En la costa del amor
quedará  para siempre
varado mi velero,
respirando el dulce
oreo del apego. 


Ismael Martínez Poeta, entre las bellas flores del estío, a 7 de julio de 2018