sábado, 28 de febrero de 2015

DE ROMERO Y AIRE


335. DE ROMERO Y AIRE


De romero va envuelto el aire,
de romero, padre,
por el camino del valle.

De romero y tomillo ungido,
por el camino, errante,
baja en un soplo la brisa.

Por la vereda del valle voy y no veo a nadie
en la vereda, padre,
envuelto en romero y aire.


Ismael Martínez. Poeta en El Paraíso a 1 de marzo de 2015

SE VA FEBRERO


334. SE VA FEBRERO


Por las ramas desnudas del cerezo
se va febrero,
entre nubes bajas y el cielo negro.

Se va febrero de las plazas,
de los pueblos se va febrero,
por las estrechas calles
hacia el sendero viejo.
De las últimas tardes de invierno
se va febrero.

Desde los montes de hielo,
la fría escarcha se marcha al cielo.

  Ya se iluminan los días,
ya  despiertan los narcisos de su sueño,
ya en las ramas floridas de la mimosa
cantan los jilgueros,
cuando se va febrero.



Ismael Martínez García. Poeta en El Paraíso a 28 de febrero de 2015

lunes, 23 de febrero de 2015

EL REFLEJO NO ES VERDAD


333. EL REFLEJO NO ES VERDAD


El reflejo no es verdad
aunque quizá lo parece,
nos muestra con frialdad
las cosas que nos envuelven.

Me engañó una vez más,
con su cara tan hermosa,
me repitió por mil veces
es ella,...y no  otra cosa.

¿Por qué al mirar el espejo
aparece su figura,
igual, la misma hermosura
que la pura realidad?.

El destello del cristal
al igual que el del espejo
es cierto que no es verdad,
aunque se parece.

Lo se pero no me quejo,
porque al mirar el reflejo
creo ver la realidad.

Nadie me ha de negar
que donde esté su destello
muy cerca ella estará.


Ismael Martínez García. Poeta en Lugo a 26 de febrero de 2015

sábado, 21 de febrero de 2015

LÁGRIMAS DE AGUA Y SAL



332. LÁGRIMAS DE AGUA Y SAL

A la mar se fue a llorar
lágrimas de agua y sal,
y la mar las recogía
y las llevaba a otro lugar;
donde se olvidan las penas,
donde las penas se van.

De agua y sal es el mar,
las lagrimas, de agua y sal,
de agua y sal el pesar
que las olas traen y llevan.

Descansa sobre la arena
contemplando la marea,
así verás cómo vienen
y cómo se van las penas
y a las olas que las traen
y a las olas que las llevan.

Qué tristeza ver el mar,
cuánto dolor y aflicción
se acumula en el lugar,
cuántos ojos derramaron
sus lágrimas al llorar.
( lágrimas de agua y sal)


Ismael Martínez García.  Poeta en El Paraíso a 22 de febrero de 2015


EN UNA NOCHE SIN VOZ

331. EN UNA NOCHE SIN VOZ

Naciste con ojos negros
en una noche sin voz
y buscaste en las estrellas
la luz que el día te negó.

La vida a la que llegaste
con frío te recibió
y ni el vientre de tu madre
te regaló su calor.

Naciste con ojos negros
en una noche sin voz
y viste que los infiernos
brillaban alrededor

La vida que no te quiso
la vida te abandonó,
cerraste los ojos negros
y al mundo dijiste adiós. 

Ismel Martínez García.  Poeta en El Paraíso a 21 de febrero de 2015

DE BLANCO


330. DE BLANCO

Toda de blanco, capa y vestido blancos
de fino raso,
zapatos blancos, tacones
estrechos y altos;
de copa baja, de ala ancha como pamela
el sombrero blanco; tacto de seda
en los guantes blancos.

  A etéreo perfume huele tu cuerpo;
tu pelo cano y tu piel tan clara;
el alma pura, inmaculada;
todo níveo para tu estancia.

Solo tus ojos como azabache,
dos manchas negras con halos blancos;
cuando tu llegas me quedo helado,
como la nieve sobre los campos.

Ismael Martínez García. Poeta en El paraíso a 21-02-2015


viernes, 20 de febrero de 2015

EN EL CAMINO DEL CIELO


320. EN EL CAMINO DEL CIELO


En el camino del cielo
buscando no la encontré,
no la hallé mientras subía,
tampoco cuando bajé,
en el camino del cielo
andado el camino, ayer.


Lloraba triste el romero
y lloraba yo con él
en el camino del cielo.
Con aire de invierno, ayer
llegó hasta mí su recuerdo
y su aroma quise oler,
el de un corazón que fue
amado por mí en vida,
por mí añorado después. 


En el camino del cielo
buscando no la encontré,
lloraba triste el romero
y lloraba yo con él
en el camino del cielo,
con aire de invierno, ayer.



Ismael Martínez García. Poeta en El Paraíso a 21 de febrero de 2014

lunes, 16 de febrero de 2015

SERÉ LUZ


319. SERÉ LUZ


Seré luz que nace y muere en tiempo breve,
una lágrima dorada
en esa mejilla tuya sonrosada
cuando brota del cuerpo que padece.

Seré un reloj con las horas agotadas,
una mirada incierta al firmamento,
una palabra, un verbo, un verso escueto
en esta vida falta ya de tiempo.

Seré el rumor que viaja con el viento
y la paz del vientre que yo amo,
el tacto de una piel sin tiento
seré algún día quizás un halo.

El cuerpo inerte y frío
en una oquedad dormido.
Seré el lapso que se entrega, vida mía,
en el preludio de la muerte a la agonía.

Nota del autor: en esta poesía quise representar las reflexiones de un moribundo


Ismael Martínez García. Poeta en Gascona a 17 de febrero de 2014


SILENCIO GRIS



318. SILENCIO GRIS


Silencio gris hilvanado de oro,
trémulo de pies y corazón flojo
que abandona el cuerpo por los labios
atravesando el aliento en un rescoldo.

Airoso velo viste tu nombre
de misteriosa calma,
vocablo sordo que clama al alma,
perpetua escoria que no se apaga.

Ya sin luz, ya sin voz
ya tumbada,
lumbre muerta que un día fue llama.

Silencio gris hilvanado de oro,
trémulo de pies, errante y solo,
solitario barco navegando en calma,
ya sin velas, ya sin viento
ya sin agua,


Ismael Martínez García. Poeta en Nava a 16 de febrero de 2015

viernes, 13 de febrero de 2015

ESPERANDO A MI AMOR

317. ESPERANDO A MI AMOR


Esperando a mi amor apareció un lucero
yo no le dije nada y el me dijo: "te quiero" .

Pidió por favor mirarme de nuevo
y sentarse a mi lado y ver pasar el tiempo:
claridad en sus ojos, plenitud en sus labios
y con tenue voz hizo un comentario:
¿dónde está tu amor, amante solitario?

Esperando a mi amor el tiempo va pasando
y yo no lo veo y ¡lo quiero tanto!.

Se fue el lucero con el ocaso
y me quedé solo sin nadie al lado.

¿Dónde estás amor?, ¡te estoy esperando!
A tu lado estuve desde la alborada,
te miré a los ojos, te besé en la cara,
te dije: "te quiero" y no me dijiste nada.



Ismael Martínez García. Poeta en El Paraíso a 14 de febrero de 2014

DESPRECIÓ UNA FLOR



316. DESPRECIÓ UNA FLOR

Despreció la flor una gota de rocío
que sobre ella se posó.

Avanzado el día, apretó el calor
y alrededor agua no había;
recordó al rocío la flor y lo llamó:
¿dónde estaría?. No respondió.

Se murió el rocío de amor.
De ardor y sed se apagó la flor.



Ismael Martínez García. Poeta en El Paraíso a 14 de febrero de 2014

lunes, 9 de febrero de 2015

SE LE OLVIDÓ



315. SE LE OLVIDÓ
Se le olvidó a la lluvia una gota de agua en el cielo,
triste se quedó en aquel momento;
volaron en el aire,
corrieron por el suelo,
y ninguna recordó lo que habían hecho.

Se le olvidó a la lluvia una gota de agua en el viento
sola se quedó en el firmamento y se secó;
cauce de los ríos,
piélago de los mares
allí acabaron las que volaron, las que corrieron.

Se le olvidó a la lluvia irrigar la sed de nuestro amor
que se marchitó con la efusión del sol;
rocío de fuego
ardor de lumbre;
se le olvidó a la lluvia, se le olvidó.


Ismael Martínez García. Poeta en Gascona a 10 de febrero de 2015

CARNAVAL




314. CARNAVAL
Te recuerdo disfrazada en carnaval
al abrir la puerta, en el zaguán,
vestida con las ropas del desván
y una peluca rubia por montera.

La cara teñida de betún y las orejas,
los labios y las cejas, todo igual, la misma cera;
te recuerdo disfrazada en carnaval, desgreñada y
con las ropas viejas del desván.

Esperando la comparsa, a ver si llega
y salir a la calle a disfrutar
del jolgorio y de la fiesta
que ya llega la cuaresma
subiendo por la cuesta sin parar.


Ismael Martínez García. Poeta en Nava a 9 de febrero de 2014

sábado, 7 de febrero de 2015

COMO EL HUMO


313. COMO EL HUMO
Como el humo de febrero
que reparte su calor entre las ramas,
así su alma dio el amor con su mirada
y el recital de sus palabras se extendió en el mar.

Como el humo de febrero, huele a sal
su cuerpo, que recuerdo sus entrañas,
y sus labios me besaban sin cesar
los cabellos y la cara.

Así las olas a la orilla la traerán,
mientras espero que me digan las sirenas
dónde está: ¡oh cantos de sirena
que a la orilla vais!: habladme de ella.

En la arena de la playa, espero
la llegada de la luz en el lucero de su cara,
y poder ver su cuerpo caminando, al alba,
desnudo sobre el agua.


Ismael Martínez García. Poeta en Nava a 8 de febrero de 2014

viernes, 6 de febrero de 2015

EL ESTANQUE


312 EL ESTANQUE

Estático, inmóvil, sin viento que lo altere,
refleja la luz plata de la mística cúpula celeste
en la estrellada noche, de luna ausente.
Superficie intacta, cristalina, breve,
que demuestra en un reflejo lo que el mundo ofrece.

Así refulge en el estanque mientras duerme,
y entre desvelos sueña con alegría la esperanza
de poder reflejar el día, cuando la luz del alba
despierte y sea brillo el horizonte, la lontananza,
y en la lejanía se vislumbre la madrugada,
aún con ropa de noche, enagua de seda blanca,
melena rubia alborotada y la cara ni dormida ni despierta.

Leve brisa corredora, inoportuna,
que desde el este asoma y trastorna la figura,
la deforma, que ahora ya no es imagen fiel la del reflejo,
más parece que el pintor que la pintaba
perdió el pulso, el sano juicio y hasta la escasa cordura
que demostraba.

Pasa la brisa breve y vuelve pronto la calma
a la superficie del agua.
De nuevo quieta, inmóvil, cristalina,
me asomo a ella como a un espejo y veo el día
y la cúpula celeste, y las caras tuya y mía
reflejadas en la charca.

Ismael Martínez García. Poeta en Gascona a 7 de febrero de 2014

EL CRISTAL






311. EL CRISTAL

El cristal acalla el grito
cuando en el suelo mueren
las inocentes gotas que del firmamento escapan.

En el cristal algo queda, del temporal
que azota con desmedida furia,
las nubes de agua que trae y lleva.

La lluvia que cae del cielo
da brillo en un momento
al pavimento del suelo
que parece untado de cera.

Desde dentro lo presumes apocado,
menos fiero y más tierno es el invierno;
el que ruge fuera, al igual que un ogro hambriento
lanza en ventolera a las humildes gotas,
contra las frías losas del empedrado prieto.

El invierno, sin el sabor auténtico, pleno,
 parece descafeinado adentro.
Fuera, el cristal da a la casa un tono cálido
y el perfil que proyecta de tu figura, la brasa
de la chimenea que ilumina de escarlata,
las paredes de la estancia.

El cristal que todo cambia, no critica ni habla mal,
con elegancia halaga a su rival, cuando pasa,
y al inquilino del hogar, cuando se asoma a mirar.          



Ismael Martínez García. Poeta en Gascona a 6 de febrero de 2014                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                 

miércoles, 4 de febrero de 2015

MI ALMA RONDANDO





310. MI ALMA RONDANDO

Dicen que has visto mi alma
rondando por nuestra casa,
vagando sola por las estancias,
las lágrimas de los ojos
le arroyan por las mejillas hacia los labios.


El alma sola por los pasillos,
busca recuerdos entre los libros,
quizá poemas tuyos y míos
en las hojas que allí escribimos.


Guardábamos los romances
entre perfumes, hierbas del campo;
flores y letras se enamoraron,
versos dormidos entre los labios.


Dicen que has visto mi alma
rondando el jardín de abajo,
sobre  las hojas y las flores
de los manzanos.


Mi alma, sola, entre los setos
humor en los ojos, casi llorando;
la soledad de la inmensa casa,
la quietud de los altos álamos,
los días breves que van pasando;
solo queda su recuerdo
impreso en aquellos libros, 
poemas guardados entre perfumes,
hierbas del campo y el alma
sola, por allí vagando.



Ismael Martínez García. Poeta en Gascona a 5 de febrero de 2014






domingo, 1 de febrero de 2015

EL PAÑUELO ROJO


309. EL PAÑUELO ROJO

Sobre la cama, solo
dejó bordado con hilos de oro
un pañuelo rojo.


Olor a ella en la bella seda;
yo lo tomo y la siento cerca,
junto a mi cara, la cara de ella
junto a mis labios, los besos de ella.


Entra en mi alma, el alma de ella
por el pañuelo rojo, que allí olvidó
sobre la cama, solo.



Ismael Martínez García. Poeta en El Paraíso a 1 de febrero de 2014