235. Cuando solo nos queda el recuerdo
YA NO HABLAN, MADRE, LOS LAURELES
Ya no hablan, madre, los laureles
ya no cantan alegres los jilgueros
ya se niegan a reír quienes rieron
ya no está padre hoy, allá en el huerto
No estés triste, madre, que lo veo
no estés triste, madre, que lo siento
no estés triste hoy, queda el recuerdo
Que lloren los laureles sus esencias
que canten los mirlos con sus trinos
que esperen los manzanos su destino
No estés triste, madre, hoy
que me arde el pecho
Se acerca la noche de la vida
se apaga la luz de los luceros
se adueñan los miedos de los cuerpos
lloran hoy, los ojos, por los restos
Ismael Martínez García. Poeta en Gascona a 24 de noviembre de 2014
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