¿De dónde llegaste a mi vida, figura blanca?
¿Por dónde viniste cara de cera, facciones largas?
Yo que a mirarte me doy la vuelta para ver tu finura
Con duda cierta, me pregunto: ¿Serás perfecta?
Figura esbelta que no te inquietas, ni te molestas
¿Serás carnal o quizás de piedra?
Te miro a luz tenue de la luna
que te dibuja gris como a otra cualquiera
Te rozo suave con las yemas de mis dedos
que parece que no te tocan siquiera
Siento en tu piel el tacto frío y seco del alabastro
o quizás otro parecido, el latir o el sentir del mármol
Figura perfecta, no pestañeas
cuando a los ojos te miro de frente, muy cerca
Brillante la mirada perdida, lenta
¿Qué verás, dichosa, que no me lo cuentas?
El sol te ilumina y te templa, llegas del frío
que te impregnó de su aroma baldío y la lóbrega noche
al pie del camino fue tu destino
Parece muy blanco tu tegumento, brillante y vivo
Sin apenas pigmentos ni maquillaje, todo muy limpio
Hermosa señora, figura esbelta, cara de cera
Nos veremos de noche todos los días después de la cena
Te hablaré de mis cosas y tú impasible, tranquila y serena
quizás algún día te sientas a gusto y me digas tus penas
hermosa figura, si no eres de piedra.
Ismael Martínez García. Poeta en el paraíso a 8 de noviembre de 2014
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