189. EL ÚLTIMO TREN
Cuando pasen los años y nos encontremos sentados
en los apartaderos de la vida
en los apartaderos de la vida
esperando los viejos vapores que van y no vuelven
Trenes negros de acero, que chirrían, como nuestros huesos
colmados de personajes de extrañas figuras con atuendos brunos
colmados de personajes de extrañas figuras con atuendos brunos
Cuando pasen los años...cuando lleguen los trenes...
cógete fuerte a mí y no me sueltes
cógete fuerte a mí y no me sueltes
para que nos lleven juntos
a esos lugares lejanos, desconocidos
y nosotros
a esos lugares lejanos, desconocidos
y nosotros
con nuestros exíguos equipajes
con nuestras cosas sin valor, pero que tanto significan para ti y para mí
Siempre me dieron miedo los trenes
pesadillas de trenes
pesadillas de trenes
y sus chimeneas por las que salen
bufonadas de vapor y humo atezado
bufonadas de vapor y humo atezado
que muerden y abrasan el aire
y luego vuelan sobre los vagones
y luego vuelan sobre los vagones
hasta el final del convoy
Allí se quedan solos, enfriándose
arrastrados sobre los raíles
a la espera del próximo tren
Eternamente pasan los trenes llevando gentes
que ya nunca vuelven, caras pálidas, sin gestos
parecen caras de muertos
Ismael Martínez García. Poeta en el paraíso a 2 de noviembre de 2014
Allí se quedan solos, enfriándose
arrastrados sobre los raíles
a la espera del próximo tren
Eternamente pasan los trenes llevando gentes
que ya nunca vuelven, caras pálidas, sin gestos
parecen caras de muertos
Ismael Martínez García. Poeta en el paraíso a 2 de noviembre de 2014
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