miércoles, 5 de noviembre de 2014

192. PALACIO DE VELARDE

192. LA LUZ DEL ARTE EN EL PALACIO DE VELARDE

Luz blanca y tenue la que respiro
en el adentro tranquilo y culto espacio
Sabio, viejo, por el tiempo ennegrecido
que le oxida, como el agua al hierro
y que en su vientre da cobijo, halaga
a quien sin palabras huecas, todo dijo

Luz blanca y tenue la que respiro
de estimado resplandor que habla
Y en el prisma del arte se desdobla
en cientos de tonos coloridos

¡Que la luz de la cultura es compartida!
Nívea claridad tan bien guardada
¡Que ni el ruido de la calle entra dentro!
Y ni el aire tan siquiera es solo mío
Vaho que antes fue resuello de otros
Soplo suave, que no advierto aunque percibo

Inmenso gozo es el que siento
de hallarme en lugar tan distinguido
Ciego de mirar lo que estoy viendo
Palpando con el tacto ya sin tiento
Oliendo lo exhalado por el tiempo

Pórtico al umbral sublime del talento
en casona o palacio remozado
del vetusto casco viejo que no arde
aunque lleve el fuego tras su aliento

¡Cuántos gritos de voz sorda se oyen dentro!
¡Cuánto brama ya sin eco el intelecto!


Ismael Martínez García. Poeta. 1 de mayo de 2014





Nota del autor:
Con la composición de esta poesía quise hacer mi pequeño homenaje a una institución tan ilustre como es el Museo de Bellas Artes de Asturias, que desde hace ya unos cuantos meses, parece tener una vida de la que antes carecía.
La riqueza de obras plásticas que en él existen, le confieren un valor inmenso, incalculable, que en términos generales, creo que los asturianos no apreciamos en la medida en que lo merece.
Los inmuebles que le dan cobijo: antiguo Palacio de Velarde, Casa de Oviedo Portal y casa de Solís-Carbajal, contribuyen a que el visitante pueda abstraerse e intentar comprender las obras desde la perspectiva política, social y económica en las que el autor las concibió.
Cuando visito El Mueso, y lo hago con cierta frecuencia, me dejo influir por las emociones que los cuadros o esculturas me provocan, es como un viaje en el tiempo
del que no te apetece regresar.
Entrego esta poesia, al director del museo, D. Alfonso Palacio, que según mi opinión, está realizando una extraordinaria labor de promoción y acercamiento del MUSEO a la sociedad, con todas las actividades que se están desarrollando y que contribuyen a hacernos más cultos y a comprender y disfrutar más y mejor con el arte.
Si le parece interesante incluir esta poesía entre las propiedades del museo, estoy dispuesto a ceder los derechos de autor de la misma. Sería mi pequeña compensación a lo mucho que el MUSEO me entrega a mí desinteresadamente. 

Un cordial saludo.
Ismael Martínez Garcia

No hay comentarios:

Publicar un comentario