204. LA ALONDRA
¿Para quien canta la alondra
en esta tranquila tarde
de luz que se apaga tenue
llenando de pena el aire?
No la escuches tú, mi amor
que te roba el corazón
¿Para quien viste sus plumas
de tan intenso color
de fulgor que te quema el alma
y ciega el árido suelo
donde ella se posó?
En este noviembre oscuro
cuando se duerme la siesta
llenando de pena el aire
¿A dónde se fue a posar?
Ahora la oigo cantar
muy cerquita de ti está
No la escuches tú, mi amor
no lo hagas, por favor
no lo hagas, por favor
que te apresa el corazón
Ismael Martínez García. Poeta en Gascona a 11 de noviembre de 2014
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