219. Elegía a la muerte de mi madre
A LAS CINCO EN PUNTO
A LAS CINCO EN PUNTO
Quién se fue de la vida a la pura sombra
que hilvanaba sueños de cordura
a una hora desmedida y de repente
Quién siendo mano diestra y dócil figura
No ató los toros con cadenas de bravura
Llegó corriendo a destiempo el mensajero
Venía sin aliento, suspiraba
a una hora desmedida de locura
Traía la noticia en un quejido, en un lamento
Exhalaba dolor su voz entrecortada
Quién se fue hacia la muerte, cielo oscuro
Cruzando las espinas para siempre
a una hora desmedida y prematura
Dejando inacabada, obra inconclusa
Que la acabe el tiempo en su mentira y su tormento
Atados con cadenas a la vida y a la muerte
Corrimos en busca de la suerte, no fue hallada
a una hora desmedida, inútilmente
Cogidos al capote de la vida entre clarines
Embiste el toro negro lo desgarra y hace muerte.
Ismael Martínez García. Poeta en el paraíso a 17 de noviembre de 2014
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