385. 26 DE MARZO
Aún recuerdo aquel sol y aquella luna
que abrazaban los días y las noches
y como luz de pétalos de flores
arrullaban con besos
los hermosos jardines
Mecido en fríos días crecederos
respirando el aire de su aliento,
colmado por la calidez de su cuerpo
que marzo trae los panes en los vientos
A lomos de ese corcel blanco de la media noche,
llegaste fiel a nuestra prometida cita
mientras el agua cae impune
sobre las primeras flores
rasgando en mil girones
sus distinguidas prendas
de alabados y dulces colores.
Y sigue su rumbo el marzo postrero,
saliendo del escenario despistado,
comienza la función un abril ligero
con más color, más luz, más flor,
en los interminables campos.
Ismael Martínez. Poeta en El Paraíso a 26 de abril de 2015
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