382. ROSA DONCELLA
Ya desemboca la risueña primavera
de su hermosa travesía,
brunos los vientos, blancas las velas
derramados aromas de espliego,
que ya huele a suelo el fondo de la bahía
cuando el timón sereno del velero
la proa guía a la ribera
Ya desembarca inquieta la sirena,
rosa doncella inmaculada,
que posa en la arena dorada
su pie descalzo, y en el remanso
el salobre agua le aclama
con dulces besos
como a una virgen blanca
Ismael Martínez. Poeta en Nava a 23 de abril de 2015
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