387. MITIGAR LA ENVIDIA
Anda la luz con distinguidos pasos
entre los guijarros secos,
reflejando en el adarce
sus esbeltos tacones altos,
sus estilizadas piernas
de coloridos rayos
Corre y se desvanece
sobre los cantos rotos del remanso,
y a sus labios rojos
llegan besos de nitro,
que amansan
sus días locos.
Hace un alto la luz
en un carpintero de ribera:
que le descalce los pies,
le arrebate la vestimenta...
y así, poder navegar
desnuda como humilde vela
que se apaga siendo aún bella.
(mitigar la envidia con una discreta presencia)
Ismael Martínez. Poeta en Gascona a 29 de abril de 2015
Nota del autor: destacar sobre los demás puede generar envidias. Cubrirse con un manto de humildad para aliviar las iras ajenas.
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