viernes, 6 de febrero de 2015

EL ESTANQUE


312 EL ESTANQUE

Estático, inmóvil, sin viento que lo altere,
refleja la luz plata de la mística cúpula celeste
en la estrellada noche, de luna ausente.
Superficie intacta, cristalina, breve,
que demuestra en un reflejo lo que el mundo ofrece.

Así refulge en el estanque mientras duerme,
y entre desvelos sueña con alegría la esperanza
de poder reflejar el día, cuando la luz del alba
despierte y sea brillo el horizonte, la lontananza,
y en la lejanía se vislumbre la madrugada,
aún con ropa de noche, enagua de seda blanca,
melena rubia alborotada y la cara ni dormida ni despierta.

Leve brisa corredora, inoportuna,
que desde el este asoma y trastorna la figura,
la deforma, que ahora ya no es imagen fiel la del reflejo,
más parece que el pintor que la pintaba
perdió el pulso, el sano juicio y hasta la escasa cordura
que demostraba.

Pasa la brisa breve y vuelve pronto la calma
a la superficie del agua.
De nuevo quieta, inmóvil, cristalina,
me asomo a ella como a un espejo y veo el día
y la cúpula celeste, y las caras tuya y mía
reflejadas en la charca.

Ismael Martínez García. Poeta en Gascona a 7 de febrero de 2014

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