293. SIETE ABETOS
Copas agudas cuán afiladas cabezas de lanzas,
desafiando al cielo y a lo que de él viene;
resistencia estoica en su vida amurallada,
fortaleza atormentada por una soledad que duele;
tiernas con los vendavales que insurgentes
azotan el valle por los flancos, inútilmente;
frías como el hielo que congela los torrentes
columnas de piedra en las laderas
y placas de hielo por doquiera;
entumecido el aliento, helado y
petrificado el viento.
Así enero en el oscuro valle de montaña;
siete abetos resisten en la batalla;
los días crecen y el invierno aún campa.
¡Al norte, al norte!, al oscuro norte vine a verte
y entre la escarcha no encontré más que la muerte,
solo la muerte al norte,
ausente el sol,
que la vida necesita el calor,
del sur, del este, del oeste,
calor la vida necesita siempre.
Ismael Martínez García. Poeta en El Paraíso a 6 de enero de 2014
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