martes, 6 de enero de 2015

NO ME IRÉ PARA SIEMPRE

295. NO ME IRÉ PARA SIEMPRE

Cuando me vaya, no será para siempre,
volveré para ver mis cosas, que ya no serán mías,
y ellas no podrán verme a mí: me ocultaré
tras la columna plateada de la fuente de agua,
entre los setos dormidos del jardín;
caminaré por las sombras del parterre,
camuflado con las flores,
y desde las ramas del ciprés escucharé
los cantos de trigueros y escribanos,
de ruiseñores y jilgueros.
Bajaré volando a descansar bajo la parra;
allí me quedaré mirando... al tiempo...
ya sin fin, desde este jardín, mi campo.
Ya no me iré jamás de aquí;
me convertiré en una estatua de sal y mármol,
y me quedaré para siempre
en este campo, mi jardín.

(En sus primaveras de luz oiré los trinos y los cantos,
buscaré las sombras del estío,
pisaré descalzo en el otoño las alfombras en los prados
y llevaré una boina de nieve blanca en los inviernos).



Ismael Martínez García. Poeta en El Paraíso a 6 de enero de 2015

No hay comentarios:

Publicar un comentario