domingo, 7 de diciembre de 2014

ROSA Y ESPADA


263.
ROSA Y ESPADA

Con mis fantasías hilvané su figura
fina, como la seda
Mis sueños la adoraban, limpia
de nieve  blanca
La ignoré en las tinieblas
de la noche parda
y el calor del fuego, la derretía
como a la cera blanda

Por mis errores supe que la perdía
y arrojé la espada
rosa mía
la arrojé a la espalda
me hizo una herida
que no cicatriza
y el tiempo pasa



Ismael Martínez García.  Poeta en El Paraíso a 8 de diciembre de 2014

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