109. SE AMENGUA LA TARDE
Una garza pasa en vuelo lánguido, sobre el río y los campos
Detrás, el cielo azul y rojo del crepúsculo sereno.
Su figura se amengua en el vuelo, lentamente, al alejarse
¡Ay, que ya no la veo!, pobres ojos.
¡Ay, que ya no la siento!,... y el cielo rojo.
que se amengua, poco a poco.
Y el aire que respiro, me sabe a hierbas secas, de estío viejo.
Ismael Martínez García. Poeta
CABREROS DEL RÍO. León a 9 de septiembre de 2014
No hay comentarios:
Publicar un comentario