viernes, 2 de septiembre de 2016
549. UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD
549. UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD
Si la vida nos diera una segunda oportunidad...
Con la ilusión de un niño, construí
un castillo en la arena;
lo concebí fuerte, las almenas
vigilando al discrepante; dentro
fieles vasallos y un noble conde, amigo,
frente al frágil mar de gotas
que corre por la playa
en retirada.
¿Quién se atreve a enfrentarse
a este destino?
¿Acaso el agua blanda que se aleja
en la marea?
Ondean en las torres los pendones,
suenan trompetas y clarines
que anuncian vientos enemigos.
Vigilante estoy en el baluarte,
desenvainado el acero de la espada,
presto el filo, las lanzas al cielo, encrespadas...
¡Ya se acerca el contrincante, enarbolando
olas blandas!
Pobre diablo. ¡Qué ingenuo disparate,
pretender atacar este fortín, con gotas de agua!
Azota la galerna a la cortina,
saltan las almenas, los pendones van a pique,
corre la arena de los muros por la playa...
Donde había algo, ya no hay nada.
Con la ilusión de un niño, hice
un castillo en la arena.
Encajada la derrota
contemplo desde la vejez, sereno,
fue una lucha equivocada.
Denme otra vida, hoy,
para volver, mañana, a la playa.
Utilizo la palabra cortina con la acepción de trozo de muralla situado entre dos baluartes.
Ismael Martínez. Poeta en El Paraíso a 3 de septiembre de 2016
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario