viernes, 30 de septiembre de 2016

561. ADORABLE MADUREZ



561. ADORABLE MADUREZ

Cuando la tarde se aquieta
y el silencio llama a la puerta,
brama en mi boca el aliento
sempiternamente fresco,
que va buscado en la prisa
el dulce cáliz de tu boca.
¡Oh sonrojados labios
que besáis la sed del vino!;
ebrio y soterrado
es el camino en mocedad,
sobrio, como surco de arado,
el que va trenzando el tiempo
en la adorable madurez.
Aún tiemblan mis labios
al besar tu sed.


Ismael Martínez. Poeta en El Paraíso a 30 de septiembre de 2016

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