viernes, 17 de octubre de 2014

HAY UNA ALFOMBRA, MADRE



162. HAY UNA ALFOMBRA, MADRE

Madre, bajan del cielo y se posan en el suelo
allí se quedan dormidas, que parecen un misterio dormiditas en un sueño               dormidas  en bellos sueños) ()
                                                                               dormidas se quedan, madre, dormidas hasta muy tarde
Hay una alfombra, madre, posada sobre la calle   en el camino del parque
dorada, como de oro, tejida con hilo de aire

Vamos descalzos, hijo, a la fuente del estanque
a pisar sobre la alfombra, que aún no ha pisado nadie

con dos cántaros de agua, para beber esta noche
suave, como de seda, fresca como de escarcha

Llueve tan lentamente sobre la alfombra del suelo   y su velo
que parece que es rocío, que baja y yo no lo veo,
                                         que parece de rocío, recién posado en el suelo
Y huele a perfume, madre, en el camino del parque
de las hojas que del cielo, se han caído esta tarde



Madre, bajan del cielo y se posan en el suelo
allí se quedan dormidas, que parecen un misterio
Hay una alfombra, madre, posada sobre la calle
dorada, como de oro, tejida con hilo de aire

Vamos descalzos, hijo, a la fuente del estanque
a pisar sobre la alfombra, que aún no ha pisado nadie
con dos cántaros de agua, para beber esta noche
suave, de seda suave, fresca de escarcha fresca

Llueve tan lentamente sobre la alfombra del suelo
que parece que es rocío, que baja y yo no lo veo,
Y huele a perfume, madre, en el camino del parque
de las hojas que del cielo, se han caído esta tarde




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