160. CAMPOS DORADOS
Si volases los campos dorados por el viento
ausente de penas, sin prisa
Si navegases alegre surcando los mares de la brisa
sin aliento y empapada la camisa de sudor
Y tú, al timón, mirando al mundo de frente
¿Sería eso el amor?
No esperes por ella, de momento
guía tú vida mundana a paso lento en una noche de relente
como un ilustre escribe su camino entre los surcos
que perfila el tiempo
Si los campos dorados de la vida durmiesen
entre nubes de algodón, y a tu lado sentir el calor
de ella, y soñar con ella pero tú no la verías
¿Sería eso el amor?
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