457. YO QUIERO SER
Al calor de un sol cansado
tibia desnudez
se entrega, la primera vez,
a unos misteriosos rayos.
La sombra de mis ciegos ojos
ve los soles rojos sobre tu piel,
dorándote,
y tú dejándote querer.
Pálida tez voluptuosa
en la hierba tendida,
supino, mirando arriba;
y en la boca una rosa roja,
besándote.
y yo mirando, sufriendo y queriendo ser un rayo sobre tu piel y una rosa en tu boca. Rojos tienen que ser.
Ismael Martínez. Poeta en Gascona a 1 de septiembre de 2015

No hay comentarios:
Publicar un comentario