464. LA HERIDA
Se ocultó de la lluvia
un pretendido proyecto de injuria
un pretendido proyecto de injuria
en el distinguido porche del alma.
Hoy soy pregonero
de una herida abierta
que arroja la voz del cuerpo,
de una herida abierta
que arroja la voz del cuerpo,
gime vida y exhala calma.
(en el umbral incómodo de la súplica)
(en el umbral incómodo de la súplica)
¡Qué seré mañana!,
sino una extinta llaga,
casi muerta,
sino una extinta llaga,
casi muerta,
en un callejón sin salida.
Ismael Martínez. Poeta en El Paraíso a 13 de septiembre de 2015

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