454. LA VIDA
Se mueve la vida con talento
en zarzal de hilos, densa espesura;
cubierta por la piel blanca, frescura,
la carne que devora el tiempo.
Eterno trasvase, larga orilla
de la pura sangre, ingenua quimera;
que irriga de linfa un lugar frontera,
y con desmedida fuerza, brilla.
Álgido frenesí, lastimero;
ribeteado el aire de salmuera
para conservar su esencia, flor primera,
cuando la luz se extinga en su aposento.
Iluminada de alegre y vivo carmesí;
vestida de rayón y seda;
mirando al mar un día cualquiera,
así se posó la vida en mí.
En esta poesía surrealista hago una alegoría del nacimiento y la infancia.
Ismael Martínez. Poeta en Nava a 27 de agosto de 2015

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