domingo, 30 de abril de 2017
611. DULCE CIENAGA
Te cubre por entero y agradeces su calor,
te toca con temor pidiendote indulgencia.
Notas sus caricias y te mueves con anhelo,
lenta, ingrávida; él contiene tu cuerpo,
roza iluso tu respiración; humedece con soltura
los ansiosos poros, huele tu dulzura,
admira el cuerpo bello.
Juegas a revolotear en un intrépido desafío,
haces mil piruetas, te escurres.
Ya se disipa el calor, despiertas del sueño alcanforado
de la pudicia, tiritas en un diciembre frío
y ciñes mis caderas con tus muslos.
Te ves desnuda, pesas como una losa de mortero.
Me doy la vuelta y hundo mi cuerpo en la ciénaga
que ahoga el mundo.
Como dos agónicos desahuciados
se van apagando nuestros suspiros.
Ismael Martínez. Poeta en El Paraíso a 30 de abril de 2017
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario