lunes, 9 de junio de 2014

DE LA INFANCIA A LA JUVENTUD


038 DE LA INFANCIA A LA JUVENTUD

"Los inviernos de la niñez, los veranos de la adolescencia, eran largos e intensos porque cada día había sensaciones nuevas". (Manuel Vicent).

En la infancia, la dependencia marca el rumbo de la vida, solo busca el infante la presencia y protección constante de los padres. En la infancia no me valgo por mi mismo (Ismael).

DE LA INFANCIA A LA JUVENTUD

Aquellos largos inviernos que aún guardo en el recuerdo,
de abrigos de lana y zapatillas de fieltro.
Del único calor posible, el del fuego de la lumbre roja
en cocina de carbón y leña que entre vida y muerte retoza.
De las tardes cortas a las prolongadas y eternas noches
de tanta ilusión....regalada a la infancia.

De cuentos e historias que rehuyen el olvido,
repletas de exaltados miedos, siempre oscuros,
de endemoniados diablos cornudos y malencarados
y de misteriosos animales extraños, que a grandes saltos
se mueven y luego se ocultan a nuestros ojos pero nos observan
camuflados tras la espesa broza que bordea los caminos.

De ingenuas cartas a los Reyes Magos de oriente:
"Queridos Reyes Magos....me gustaría que este año me trajerais ..."
Uno más, como tantos años anteriores, con final vacío
tras esplendoroso preludio de inmenso  anhelo de esperanza
sin realidad satisfecha.

De interminables días cargados de excesivas horas
las mismas que ahora nos faltan por necesarias,
y de tan poca luz...., luz de afuera procedente
que la interior ya deslumbra con fuerza
nuestras despistadas vidas, ciegas a la objetividad,
incomprendida.

Y pasó el invierno de la niñez, el del mundo escueto y recogido
y llegó el verano de la juventud, el de los amplios horizontes y de la mocedad,
el albor de la vida. Pero esa ya es otra historia.

Dice el viejo que con los años el tiempo se acelera, que cada día pasa más deprisa. No sabe que el tiempo no cambia, siempre el tiempo es el mismo, inalterable. Quien cambia es él, que va perdiendo a plazos la memoria y no fija en ella tantos detalles de las cosas vividas y experimentadas como cuando era joven. Es como una imagen con muchos o pocos pixels, más o menos pesada. Los días son más monótonos que antes, no hay sensaciones nuevas, como bien dice Vicent y por eso se recuerdan peor. Todo junto hace pensar al viejo que el día no suple mucho, y que el tiempo pasa raudo. "Pobre viejo". (Ismael Martínez).

Ismael Martínez García. Tineo-Gascona. 8 y 9 de junio de 2014

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