miércoles, 7 de mayo de 2014

PARA QUÉ CIPRESES



023 Para qué, cipreses

Para qué la luz, ante ojos ciegos
Para qué silencio, en oídos sordos
Para qué memoria, sin compañeros
Para qué tu llanto, si ya no hay consuelo
Para qué cipreses apuntando al cielo
cuando nuestra carne esté bajo el suelo.

Para qué las flores, ahora que no siento
Para qué inciensos,  si es que ya no huelo
Para qué responsos, donde no hay infiernos
Para qué cipreses apuntando al cielo
desde el campo verde del cementerio.

Que me den en vida, lo que me merezco
y que me lo nieguen cuando ya esté muerto.
Para qué cipreses, apuntando al cielo.

Ismael Martínez García.
Poeta. 8-5-2014


No hay comentarios:

Publicar un comentario