032 Maldita compañera
Aquella infausta mañana
de amanecer pausado
oscura aún al avanzar el día
De turbia y borrosa mirada
de extrañas figuras con deformadas formas
no vistas ni imaginadas antes
De nieblas inquietas y densas
que van y vienen en constantes devaneos
de imprecisas luces y sombras
de imprecisas luces y sombras
De pies atados al suelo sobre pesadas losas
presos, presos los pies
De pensamientos opacos y de miedos no resueltos
de interiorizados miedos no resueltos
de miedos intensos
aún no zanjados
aún no zanjados
De alucinadas voces y vividos delirios
que revuelven náuseas no vomitadas
y por tanto no aliviadas
De misteriosas figuras sin reseña
que me persiguen
día y noche
día y noche...me acechan
Y de bocas endemoniadas
que claman autoritarias
me gobiernan,... y me observan
me gobiernan,... y me observan
y no me dejan, no me dejan
vivir
vivir
No encuentro refugio en donde estar tranquilo
estar ajeno al mundo
que es lo que yo busco
solo eso busco
y ni tan siquiera eso tengo
Aquella mañana ya no pude más
y me fui, me fui
en silencio...
a buscar la paz..
Perdóname,
tú que me quisiste ayudar.
Perdóname,
tú que me quisiste ayudar.
Ismael Martínez García. Poeta
En esta poesía narro las últimas horas de vida de un atormentado enfermo de esquizofrenia.
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