sábado, 30 de junio de 2018

646. DEDOS DE LA MANO






Los cinco ensortijados
el primero, del revés, viste de seda,
los otros cuatro, apocados.

Engreído y burgués se reconforta
acostado sobre una alforja el inglés
mirando a los pies de la cama.

Sobre el lecho raído
airados los ojos, en blanco,
gime y se derrite su mal fario.

Los cinco y una dama
en la misma cama, de madera de ciprés;
uno sentado, cuatro de pie,
unidos en la misma mano;
todos con haz y envés,
como hojas de castaño

Ismael Martínez. Poeta en El Paraíso a 1 de julio de 2018

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