Brisa de luz oscura
que sin verte frescura siento,
en el aire que respiro
te llevo dentro en altura
Quietud de viento en el suelo,
humilde raíz que aflora,
se torna en rumor de cielo
y en su sueño duerme dulce
la eterna dulzura, ahora
Acaricia tu piel, relente
presiente la estrecha juntura,
bebe en la humedad caliente
de los labios, noche oscura,
sin horas... noche siempre.
Ismael Martínez. Poeta
Nava a 8 de febrero de 2017
Dedicada a Mª Jesús Ariznabarreta para que la acompañe en su viaje definitivo a través de la noche de los tiempos

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