martes, 15 de noviembre de 2016
580. TUS OJOS
Te fundiste con la niebla
cuando los luceros te buscaban.
La piel flor que te cubría
se marchitó, y el olor
de albahaca ya no estaba.
Los ojos, confundidos,
aguardaban a su amor.
Una quiebra apareció
a los pies del desconsuelo,
y una estela que pasaba
los llevó.
Ahora huele a artemisa,
dulce aroma, humilde flor,
y esos ojos que se fueron
en el éter de los cielos,
no volvieron.
Ismael Martínez. Poeta en Nava a 15 de noviembre de 2016
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario