547. APRENDER DE LA MAÑANA
Brota de las entrañas de la espiritual penumbra
para encarnarse en tamizada luz sin sombras,
y alumbrar la oculta belleza
tras un liviano parto sin dolor.
Surge de ese místico interior, un silencio,
escrito en pauta de nácar
para las dulces notas del almirez.
Aprende de ella a sonreír, de sus finos
hilos dorados, el buen humor;
aprende a exhalar fresco aliento,
a respirar cordura, a recibir
los rayos del sol y a despedir
el tímido resplandor de la luna.
Aprende de la mañana, que emerge
del vientre de los sueños,
a estar serena y segura
y a dar paz y amor sin mesura.
Ismael Martínez. Poeta en El Paraíso a 21 de agosto de 2016

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