Sube el sol por la vereda
a los campos del estío,
bajo el alma del rocío
a buscar la blanca flor.
¿Es quimera este mi amor
al que no concedo olvido?
No le gusta que le miren
y lo hacen, sin rubor.
No le gusta que le miren
y lo hacen, sin rubor.
A los campos del estío
a esos campos, blanca flor,
baja mi alma flotando
en el favor de un suspiro.
en el favor de un suspiro.
No es quimera este mi amor
que duerme sobre el rocío,
en la ribera del río
besando a la blanca flor.
Ismael Martínez. Poeta en El Paraíso a 15 de mayo de 2016
No hay comentarios:
Publicar un comentario