503. EL TIEMPO DE LA ROSA
En un manantial
bebía
una rosa blanca
del bello amor.
Perfumada del relente,
en aquel cristal
dejaba
gracia, hechizo
y seducción.
La luz se apaga
en su agonía;
la tarde muere
de repente.
Ya el cuerpo
que yace inerte
se adereza de rocío;
ya corre
la sangre al río,
que la lleva
en la corriente.
Breve el tiempo de la rosa. Solo lo agranda su amor
Ismael Martínez. Poeta en Gascona a 10-11 de febrero de 2015

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