martes, 6 de diciembre de 2016

586. CAMPO DE BATALLA



Qué nos dejaron aquellas contiendas
sino dolor y sangre derramada.
Aniquilada la carne en el campo de batalla,
aún emana su hedor.
Aqueja sin fuerzas su pesar la aflicción,
se cubre el cielo de triste cenizo,
yace la vida sin hálito en el camino.
Solo una atrevida flor emerge,
abre los brazos y grita:
¡que vuelva la vida a los torsos
sin voz, que implore la voz
a los cuerpos sin vida!


Ismael Martínez, poeta en El Paraíso a 6 y 7 de diciembre de 2016

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