473. QUIETUD DE LA SANGRE
Pierde la vida el color
en la quietud de la sangre,
y la pasión de un corazón que late
se derrumba.
Anhelado gozo encuentro en ver su figura
de marmórea tez nacarada,
luciendo esbelta su humilde estampa, decorada
de refulgencia blanca y fina dulzura.
Inmaculado vacío ocupa su lecho,
insatisfecho deseo el del plasma
que por donde antes corría
ahora fluye con inmensa calma.
Ismael Martínez. Poeta en El Paraíso a 2 de noviembre de 2015

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